Cepillos de dientes para los primeros dientes de los bebés

La higiene bucodental es muy importante para mantener la boca sana. No solo en los adultos, los niños desde pequeños tienen que convertir el cepillado en un hábito. Pero antes de que sean conscientes hay que ayudarles.

Cepillos de dientes para los primeros dientes de los bebés

Cepillos de dientes para los primeros dientes de los bebés

Sin embargo, los elementos para esta tarea de los más pequeños tienen que ser especiales. Existen cepillos de dientes para los primeros dientes de los bebés adecuados a cada periodo.

Características de los cepillos de dientes para los primeros dientes de los bebés

Existen varios tipos de cepillos adecuados a los dientes de leche de los  niños pero todos tienen varias características en común: el tamaño del cabezal es pequeño y redondeado u ovalado y las cerdas son muy suaves y cónicas, para no dañar los dientes o las encías.

A partir de esto hay distintos modelos. Uno de ellos es un instrumento de silicona con la forma de un dedo. Gracias a su forma facilita que los padres puedan realizar el cepillado. Otro es parecido a un cepillo de dientes tradicional para adultos. Las diferencias es que son más pequeños y con el mango más ancho para facilitar el manejo por parte de los niños o de los padres indistintamente.

La importancia de la higiene dental en los niños

Desde que nacen, los niños consumen diariamente leche que también produce bacterias en la boca. Para su limpieza, lo ideal es utilizar una gasa estéril o un paño húmedo e ir limpiando las encías suavemente. Así eliminaremos los restos de leche de la boca del bebé.

Con la salida de los primeros dientes, podemos continuar con el mismo proceso. Sin embargo, cuando ya hay unos cuantos dientes podemos introducir la utilización de un cepillo especial para niños. Esto suele ocurrir a los doce meses aproximadamente, aun así, lo mejor es consultar con el pediatra. Este cepillado se hará  dos o tres veces al día mojando el cepillo con agua, nada de pasta de dientes.

A partir del segundo año podemos introducir un dentífrico sin flúor y muy poca cantidad, el tamaño de un grano de arroz. El motivo es que los niños no saben escupir adecuadamente y pueden tragarse la pasta de dientes. Ingerir flúor es malo para el organismo así que lo mejor es utilizar dentífricos adecuados y lo más naturales posible hasta los 5 o 6 años, cuando se manejen ellos solos.

Este proceso debe estar siempre supervisado por un adulto para evitar atragantamientos o daños.

Foto | Fotolia.com

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